20/10/12

Empezar con buen pie

Ayer fue un día extraño, de esos en los que no sabes muy bien cómo ni por qué parece que todo sale a pedir de boca. A primera hora de la mañana estaba sentada frente al ordenador, dándole forma a un pequeño relato que quería presentar a un concurso. Entonces sonó la voz de Víctor García en mi móvil (sí, tengo una canción de warcry como tono de llamada). En un principio no hice ademán de cogerlo ya que lo más habitual son las perdidas de David. Sin embargo, Víctor se empeñaba en seguir entonando su canción y finalmente me levanté para responder. El jueves tuve una entrevista de trabajo que me dio muy buena impresión y esa era la llamada de confirmación: les había gustado y querían que empezara ya. Así que el lunes empezaré mi periodo de formación en la empresa para luego comenzar a trabajar ¡de una vez por todas! (no sabéis lo desesperada que estaba ya).
Ya os podéis imaginar el subidón, aunque como he dicho era algo que ya me esperaba después de la atípica entrevista que tuve. A partir de ahí todo el día fue sobre ruedas. Conocí a un vecino que se había dejado las llaves colgando en el buzón y que yo rescaté, dando así un buen paso para que me conocieran en la finca. Tuve noticias de una amiga a la que no veo desde antes del verano y con quien tengo una kedada pendiente, y me alegró el resto del día con lo que me contaba. También me llamaron de la constructora para citarme en el banco la semana próxima para tramitar la hipoteca. ¡¡El trabajo me llegó en el momento más oportuno!! Pero sobretodo, acabé el relato que tenía entre manos y cuyo plazo finaliza mañana.
No me presentaba a ningún concurso desde lo de Jamais. Aquel fue el primero y el último al que me había presentado, hasta hoy. Uno de mis propósitos para este nuevo comienzo era empezar a moverme para publicar, ya fuera con manuscritos a editoriales, relatos a revistas... o incluso participar en certámenes. Confieso que esta última opción es la que considero menos fiable. El motivo es que como es bien sabido, muchos de esos certámenes ya tienen sus premios destinados a un autor determinado. Sin embargo, muchas veces sirve para que alguien lea tu trabajo y te quiera publicar. Así que he dado mi primer paso. No espero un gran resultado de momento, pero me pareció una buena forma de romper el hielo con esa parte de mí tan reacia desde las llamadas de la señorita Rocío. Deseadme suerte ;)

2 comentarios:

  1. Hace muy poco que nos conocemos, pero lo suficiente para decirte que me alegro mucho por tí de este cambio de rumbo positivo en tu vida. Se perfectamente lo que se siente en esas circunstancias.
    Te deseo mucha suerte, pero no dejes de enviar esos manuscritos, nunca se sabe.

    Un abrazo Rosamar

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    1. Gracias. La verdad es que aunque todo se vuelva negro siempre busco alguna luz al fondo y suelo encontrarla. Con los manuscritos tengo bastante trabajo porque quiero revisarlos, registrarlos y demás. Poco a poco ;)

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